Qué pasa cuando te quieres ir de viaje? Bueno...aparte de que tienes una especie de nervio interno que no te deja en paz hasta que subes al avión o al tren. Pues pasa que tienes que preparar la maleta!!
Cuando preparamos una maleta convencional no pensamos en si pesará o no pesará, simplemente pensamos en los días que vamos a estar y en el clima que va a hacer (a no ser que viajes con ryan o algun low-cost que te limitan el peso de la carga). Pero este viaje es totalmente distinto en cuanto a necesidades de equipaje. Para empezar ropa es precisamente lo que menos llevas y debe de ser muy ligera y fácil de secar ya que no hay mucho tiempo para perder cuando solo tienes otra muda.
La mochila que he preparado tiene de todo: Una casa, una cocina, una cama y hasta un caracol marino que se llama Nautilo el cual no es más que una irreverencia hacia la típica Vieira del peregrino...de entre otras cosas básicas como: Bolsa de aseo, chubasquero, cámara de fotos, libreta, chanclas ...y lo más importante en lo que respecta a realizar con éxito los 950km que me esperan que son los bastones de trekking los cuales me salvaron de una retirada en mi anterior hazaña en el Camino Francés.
Pero no voy por ahí, esto sólo era un preámbulo, lo que me interesa de verdad es hacer una reflexión sobre lo que nos sobra en nuestro caminar, ya sea esas piedrecitas que se meten en nuestros zapatos o ese lastre que cargamos voluntariamente que en ocasiones no es ni nuestro.
¿Por qué cargamos con tanto peso en la vida? ¿Por qué ni si quiera nos damos cuenta de ello? ¿Por qué lo tengo que decir yo?
Supongo que porque me estoy haciendo mi mochila para pasar 40 días de una manera totalmente esencial y básico...
Saludos
No hay comentarios:
Publicar un comentario